Es la primera canción que escuché de Barbara. Sucedió en París, a través de la pequeña radio de la cocina, en un programa de France inter. Ni que decir tiene que me trastornó completamente. Desde aquel día he de buscarme en los espejos. No he vuelto a ser el mismo.
¡Pero qué viaje, Rafa! Entro a tu despensa de canciones y tengo lo que necesito en cada momento. ¡Qué rincón! ya sabía de tu gusto por los tangos, todo un descubrimiento. Gracias por esta taberna de reposo para el viajero cansado de la internete.
¡Pero qué viaje, Rafa! Entro a tu despensa de canciones y tengo lo que necesito en cada momento. ¡Qué rincón! ya sabía de tu gusto por los tangos, todo un descubrimiento.
ResponderEliminarGracias por esta taberna de reposo para el viajero cansado de la internete.
Vicente